lunes, 9 de junio de 2014

Te quiero James (Capítulo 4)

Llamaron a la puerta. Pasos rápidos alarmaban de que una persona estaba bajando por las escaleras. Rose se miró una vez más al espejo y dio una vuelta que hizo que su vestido blanco diera un vuelo. Sonrió y abrió la puerta abrazando a James.
-Hola-dijo el chico con una sonrisa.-Hoy estás preciosa, pero hace un poco de frío para llevar vestido.
-Yo nunca tengo frío...
-Está bien.
Los dos empezaron a andar hasta el coche de James aparcado en la acera de en frente. Cuando los dos entraron Rose preguntó:
-¿Y a dónde me vas a llevar hoy?
-A un pueblo.
-Uuuu, que intriga...-los dos se rieron.

Después de unos pocos minutos James aparcó cerca del puerta, compró dos billetes y fueron hasta el barco. Se sentaron al lado de la ventana. El barco se puso en marcha y a medida que se adentraban más en el mar había más olas que movían el barco una y otra vez, mientras las gotas de agua golpeaban en la ventana.
-Me encantan las olas y que el barco se mueva-comentó James.-Es como una montaña rusa fantástica.
-Pues a mí no me gusta...-dijo Rose mareada.
James se levantó y le dijo:
-Venga levántate, ven-y le tendió la mano.
La joven aceptó y se levantó con él.
Salieron afuera y el viento que arrastraba consigo el agua del mar les golpeaba la cara. James condució a Rose hasta la proa. Allí el viento era más fuerte que en ningún otro lugar. Rose se acercaba a paso lento y con miedo hasta que James la cogió por la cintura y se sintió más segura.
-¿Te gusta Titanic?-preguntó el chico. Como respuesta pudo contemplar cómo Rose alzaba los brazos imitando la escena de la película.
-Oye, aún tengo miedo.
-Tranquila-le susurró James que sacó un aparato de música con dos auriculares conectados.-Tengo el remedio perfecto.
Los dos se colocaron los auriculares y la música comenzó a sonar en sus cabezas. Rose ya se sentía más segura. Cuando estuvieron a punto de llegar James le quitó los auriculares a Rose y gritó:
-¡TE QUIERO ROSE!
En ese instante la chica giró la cabeza y los dos se besaron mientras las olas meneaban el barco.

El cielo estaba oscuro pero lleno de pequeñas estrellas. Las olas llegaban lentas hasta la orilla, observaban la ciudad de en frente viendo las luces de las farolas, todo era precioso.
-Te quiero James.
El joven esbozó una gran sonrisa. Estaban los dos tirados en una toalla en la playa juntos. El pelo de la joven con sus tirabuzones estaba precioso y sus ojos brillaban más de lo normal aquella noche. Le puso su chaqueta negra por encima del vestido blanco.
-No me dirás ahora que no tienes frío-la chica rió con ganas aceptando la chaqueta.
Después de un tiempo James le susurró:
-Yo también te quiero.
-Me lo prometes?
Le respondió con un simple:
-Sí.


2 comentarios:

  1. Me encanta!
    Rose & James son tan asdfghjkl <3
    Besoos

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    Respuestas
    1. Muchas graciaaaas<3
      Sí a mí también me gustan jajajaja
      Besooooos♥

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-'Ser o no ser, he ahí la cuestión'