lunes, 16 de junio de 2014

Capítulo 9

A la tarde, después de salir de la academia de baile, sentí el viento golpeándome la cara. Mientras me dirigía a mi casa pasé por la playa y decidí darme un baño. Bajé hasta la arena y dejé mis cosas con la ropa de baile. Sin pensármelo dos veces empecé a correr y me tiré al agua. Sentí toda mi ropa pegada al cuerpo, sentí libertad... Empecé a bucear, a nadar, a sentir toda el agua de mar sobre mi cuerpo. A mí siempre me gustó nadar, abrir los ojos debajo del agua y disfrutar buceando. Después de media hora decidí salir del agua, me sequé con la toalla de baile y volví al camino hasta mi casa.
Al llegar cené temprano y me metí en mi casa. Puse el reproductor de música y sonó Human de Christina Perri por toda la habitación, así me sentía yo, como una simple humana que sangra cuando se cae y se quiebra y se rompe. Me acosté aún sintiendo la música resonando en mi cabeza, sin poder parar de pensar. Me decidí por hacerme una visita a Annie al día siguiente a ver si estaba mejor, al fin y al cabo ella era mi mejor amiga. Me quedé dormida enseguida.

A la mañana siguiente me desperté temprano y me dirigí hasta el hospital de la ciudad. Allí me deprimía mucho, no paraba de recordar todos esos días de agosto agobiantes esperando alguna respuesta sobre el estado de la persona que era mi hermana. Llegué hasta su habitación y llamé a la puerta. Cuando escuché un bajo 'adelante' entré. Allí estaba Annie, en la camilla, con la ropa del hospital. Tan sólo había pasado un día y ya estaba muy pálida con unas ojeras enormes.
-Hola-le dije yo.
-¿Y tú por qué estás aquí?-yo no la reconocía, ¿por qué me hablaba así?
-Annie... soy Amy, tu mejor amiga.
-Ah sí, la que no me intenta ayudar y cree como todos que necesito ayuda para enfrentarme a esto, eso no es una amiga.
-Pero Annie..., la necesitas, ¿no te das cuenta de cómo estás?
-De lo que me estoy dando cuenta es de que la que se supone que es mi mejor amiga no me está ayudando y de que cree que no soy capaz de controlar esto, y eso no es ser una amiga. Una amiga es defender a la otra y no darle la razón a personas que no saben porque, ¿sabes qué? Yo sé perfectamente salir de esta y no es así exactamente cómo se tiene que hacer.
-¿Pero qué estás diciendo? Yo vine ayer y me echaste y aún por encima de que vengo hoy otra vez te quejas. Annie no puedes recuperarte sola, estás mal, por no decir fatal. Eres inestable y es que ni siquiera sabes lo que estás diciendo. Deja que te ayuden.
Ese momento nada podía ser peor, Annie se puso enfadada y empezó a gritar:
-MIRA TE VAS A IR YA ASÍ Y ME DEJAS EN PAZ. TÚ YA NO ERES MI AMIGA, ¿VALE? NI SIQUIERA ERES UNA AMIGA PARA NADIE, ASÍ QUE VETE, TE QUEDARÁS SOLA QUE SEPAS, ERES UNA EGOÍSTA QUE VA POR LA VIDA DICIÉNDOLE A LA GENTE QUE PUEDE CONTAR CONTIGO PARA LO QUE SEA CUANDO LUEGO NO AYUDAS. TAN SÓLO ERES UNA PERSONA QUE ESTÁ SOLA Y QUE AÚN POR ENCIMA SE HA QUEDADO SIN MADRE.
En ese momento supe que la había perdido para siempre. Lágrimas empezaron a escaparse por mis ojos y sin decir nada más me fui de allí corriendo. Mientras salía todas las personas me observaban con cara preocupa mientras lo único que quería yo era salir de aquel lugar lo más rápido posible.

Me pasé todo el día en un pequeño bosque cerca de la ciudad, había desconectado la cobertura del móvil y para lo único que lo usaba era para música. No había parado de llorar, no era capaz de parar. Todo esto me había afectado y luego me dijo todo eso... Dicen que las personas sólo aguantan hasta un punto y ese era mi punto.
-¿Amy?
Me di la vuelta sobresaltada y pude distinguir a Liam entre los árboles.
-¿Qué te pasa?-me preguntó mientras se acercaba y se sentó a mi lado.
-No... no pasa nada-dije con un tono de voz entrecortado.
-A mí no me mientes que te veo las lágrimas eh.
Sin poder evitarlo lo abracé y fue en ese momento en el que me sentí sobrecogida y protegida de todo.
Nos pasamos la tarde caminando, yo le conté por qué estaba así y él me contó cómo era su vida, sus amigos, su antigua ciudad...

Por la noche llegué a casa y en el salón vi a mis padres con Nathan. En cuanto mi madre me vio se levantó y me dio un fuerte abrazo.
-Amy.. ¿pero se puede saber dónde estabas? Te hemos llamado un montón de veces y no cogías.
-Es que se me quedó sin cobertura. Sólo decidí dar una vuelta.
-Pues la próxima vez avísanos, por favor.
Después de un tiempo acompañé a Nathan hasta la puerta.
-Puede que a tus padres se la cueles pero a mí no, sé que estás mal Amy-me dijo él.
-Que no tranquilo, que estoy bien, de verdad.
-Bueno ya me contarás.
Nos dimos un beso y se fue a su casa.
Luego subí a mi habitación y tumbada ya en la cama volví a llorar, pensando que mi vida había cambiado desde entonces.



2 comentarios:

  1. ¡Hola! El capítulo es perfecto. Me ha encantado. Le estás dando un giro a la historia que me estás gustando. Sigue escribiendo.
    ¡Nos leemos! ;)

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    1. Muchas graciaaaaaaas^^ Lo haré jajajaja
      Besoooos♥

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¡Bonjour! Antes de nada muchísimas gracias por haberte pasado por mi blog, espero que te haya gustado. También espero que comentes ya que estaré encantada de resporderte.
Un besazo enorme♥

-'Ser o no ser, he ahí la cuestión'