domingo, 13 de abril de 2014

Déjame conocerte (Capítulo 2)

Ya había pasado una hora desde que empezaron a pasear. Han ido hasta la playa, observaron las olas que iban y venían poco a poco acompañados de la sal. James la observó, ese vestido blanco le quedaba genial, su pelo largo le caía hasta los hombros. Tenía algo especial y él pensaba descubirlo, conocer a aquella chica que le tiró el café encima esa tarde un día antes.
-Me encanta esta playa-dijo Rose.-Nunca había venido.
-Yo vengo aquí desde pequeño, supuse que te gustaría.
-¿Ah si? Y...¿se puede saber cómo?-dijo ella con una sonrisa pícara
-Porque eres de las que parece que le gustan los lugares así, tranquilos-respondió mirándola.
A Rose se le escapó una pequeña risa. Cada minuto que pasaba le gustaba más ese carácter de aquel chico extraño. Nunca hubiera pensado estar así, normalmente solía ser muy tímida pero en cambo con él... todo cambiaba, aunque no lo conociera, aunque sólo haya compartido poco tiempo con él, Rose se sentía... diferente.
-¿Te apetece pasear? Quisiera llevarte a un sitio.
Rose aceptó y los dos se levantaron. Después de subir por una cuesta llegaron a un pequeño bosque que atravesaron. Al final se distinguía un pequeño banco en el cual se podía observar una preciosa puesta de sol. Todos los colores se fuminaban en una mezcla que llenaba el cielo.
-Esto es...-estaba perpleja, jamás había visto algo así.
-Mis padres me traían aquí cuando era pequeño y ahora siempre vengo. Me gusta sentarme aquí y esperar hasta que el sol se ponga del todo-comentó él con un ligero brillo en los ojos.-Quería compartirlo con alguien.
Ella sonrió:
-¿Y por qué conmigo?
-Porque aunque te suene raro, aunque sólo fuera unos instantes en la cafetería hay algo en ti que me fascinó en el primer momento. No te encontré por casualidad en el parque, te seguí. Quería un día junto a ti para saber lo que pensaba y sí, sólo estuvos poco tiempo, casi no nos conocemos, lo sé. Pero desde que me fijé en esos pequeño ojos color almendra me... hiciste sentir algo diferente.
-Pero... pero si ni siquiera nos conocemos casi, no sabes nada de mí-respondió algo aturdida por lo que James acababa de decirle, no se lo acababa de creer.
-Lo sé, de verdad. Pero al menos por favor: déjame conocerte. ¿Qué me dices?
-Que sí-dijo con una de sus muchas sonrisas.

2 comentarios:

  1. Ale, ya tienes 40 ��. Una cosa más, podrías votar en las encuestas de Believe? Gracias!

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    1. Muchas graciaaaaaas :)
      Claro, cuando pueda me paso
      Besooooos ♡

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¡Bonjour! Antes de nada muchísimas gracias por haberte pasado por mi blog, espero que te haya gustado. También espero que comentes ya que estaré encantada de resporderte.
Un besazo enorme♥

-'Ser o no ser, he ahí la cuestión'