lunes, 6 de enero de 2014

Mi historia-Capítulo 2

A la mañana siguiente me levanté sobre las 10 y fui a desayunar, como de costumbre no había nadie, ni mi madre ni mi padre. 
En la nevera me encontré una nota de mis padres que decía:
<Amy, tu padre y yo vamos a estar fuera, espero que no te importe. Esto me duele decírtelo por carta pero lo hemos decidido ayer: vamos a estar todo el fin de semana fuera. Sabemos que podrás arreglártelas sola. Hemos avisado a los vecinos y dicen que podrás ir a comer a su casa, porque ya que cenas poco podrás hacerte la cena sola, son los vecinos de enfrente no te confundas. Sentimos mucho dejarte sola pero queríamos un tiempo para los dos solos. Un beso, tu madre>.
Vamos, lo único que me faltaba, ¿ahora me dejan sola? Nunca lo hubiera imaginado, mis padres habían cambiado tanto... Tres días en casa solo, hoy era viernes y aún quedaban el sábado y el domingo, me puse más triste todavía, pero lo aceptaba, sabía que mis padres necesitaban tiempo para estar solo y hablar de cómo iban a ser las cosas a partir de ahora. Puede que después de el fin de semana las cosas podrían ir un poco más normales en esta casa.
Cuando terminé de desayunar mi desayuno habitual subí a mi cuarto y encendí el ordenador, me senté en la silla, que tenía ruedas, y empecé a dar vueltas por toda la habitación. Cuando era pequeña siempre había querido esa silla, cada vez que iba a mi cuarto me paraba a ver a mi hermana en esa silla que yo definía como: silla de mayores, y ahora... Se me volvió a escapar otra lágrima, ¿no podía haber un solo día en el que no llorara? Ya estaba harta...
El ordenador al fin cargó, empecé a buscar blogs, que me encantaba, claro está de música y historias. Después de ver un rato algunos, apagué el ordenador.
Ya era la una y como las clases empezaban ya el lunes, decidí ir a coger los libros y algún que otro material escolar. En la librería me encontré con Penny, la reconocí enseguida, con su melena negra y sus ojos verde pistacho, llevaba un vestido, lo típico que solía llevar casi siempre. Ella también me vio y se acercó a saludarme.

-Hola Amy, ¿que tal? ¿Ya te recuperaste?
¿Recuperarme? De pronto me acordé de que quedaron y Annie les había dicho que estaba enferma. Así que respondí con una sonrisa:
-Sí, sí. Ya estoy mucho mejor.
-Me alegro. ¿Lista para empezar otro ano de insti?
-Uff, pues la verdad es que no tengo tanto ánimo como el ano pasado... no me apetece mucho la verdad.
-Ya a mí tampoco... bueno te dejo que me tengo que ir a comer que si no...
-Vale, yo también me tengo que ir.

Tuve que darme prisa para llegar a casa de los vecinos. Llamé al timbre y me abrió Nathan, seguía igual que siempre con su pelo castaño y medio rizo y su ropa negra de vacaciones. Nathan y yo habíamos sido amigos desde pequeños y siempre quedábamos a jugar, pero últimamente ya no quedábamos tanto.
-Hola Amy- me dijo con su sonrisa de siempre. Fue ese momento en el que di cuenta de lo mucho que echaba de menos estar con él y contarle mis problemas.
-Hola- le respondí con otra sonrisa.
-Hace mucho tiempo que no te veo, que tal te va todo?
-Normal, todo sigue como antes.
Entramos en la cocina y saludé a los padres y al hermano pequeño de Nathan. Ya en la mesa me di cuenta de que habían echo una comida que siempre me hacían cuando quedaba con Nathan y que sabían que me encantaba. Comimos juntos y hablamos un poco.
-Sabes una cosa Amy?- me dijo la madre de Nathan- Ahora nosotros tres nos vamos a dar una vuelta, podrías quedarte con Nathan a hacerle compañía que hace mucho tiempo que no quedabais.
-Vale- respondí yo. Y la verdad es que me apetecía mucho.

Cuando se fueron y Nathan y yo nos quedamos solos nos sentamos en el sofá del salón y charlamos un poco, me contó como había ido subida en este último tiempo y un montón de anécdotas que me hicieron reír un montón comparado con los últimos días. Sobre las seis Nathan preparó unos chocolates calientes con nata por encima. Sabía perfectamente que me encantaban.
-Mmmm, que pinta...- dije yo refiriéndome a los chocolates.
-Sé que te encantan. Por cierto, que hasta ahora solo hablé yo, ¿que tal te va todo a ti?
Fue ese momento en el que me di cuenta de que necesitaba contarle lo de mi hermana a él. Siempre me había ayudado en todo.
-Pues la verdad... mi hermana tuvo un accidente el 25 de agosto y... murió- fue ese momento en el que empecé a llorar a ríos y mares, y no podía parar, después de tanto tiempo queriendo parar de llorar lo había vuelto a hacer.
Nazan se acercó a mi y me dio un abrazo al que yo respondí.
-Ya lo sabía- me dijo- tu madre se lo contó a la mía- ahora su voz sonaba más tranquilizadora.- Sé que es duro para ti pero hay cosas en la vida que pasan por cualquier cosa y hay que aprender a asumirlas, sé que no es fácil, lo sé, sé que quieres olvidar pero no puedes, que quieres resistirte pero tampoco puedes, que duele pensar pero no puedes hacer otra cosa aparte de eso, que quieres dar vuelta atrás y poder evitarlo pero no puedes, y la vida es así, las cosas pasan y es algo horrible, pero también hay cosas que pasan que es algo genial, mágico... Lo que te intentó decir Amy es que... tu hermana era genial, te quería y la quisiste, pasaste buenos momentos con ella, quédate con eso, tú te estás quedando con que murió y no es eso lo que hay que hacer, yo sé que tú eres fuerte, que eres capaz de muchas cosas, que algún día serás capaz de esto y de mucho más.
Paramos de abrazarnos y le miré a los ojos, lo que me había dicho era muy cierto y tenía que intentarlo.
-Gracias por todo lo que haces por mí y por esta tarde Nathan.
-Eres mi amiga, ¿que pensabas que iba a hacer?- me dedicó una sonrisa.
Me acompañó hasta la puerta de mi casa y me dijo:
-Mañana también vas a estar sola, ¿te apetece otro día conmigo?
-Siempre.

Entré en mi casa y me preparé un nesquik con  galletas. Subí a mi habitación y vi allí, en mi mesilla, el libro de Los juegos del hambre, y pensé: ¿y si hubiera encontrado ya a mi Gale?



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Bonjour! Antes de nada muchísimas gracias por haberte pasado por mi blog, espero que te haya gustado. También espero que comentes ya que estaré encantada de resporderte.
Un besazo enorme♥

-'Ser o no ser, he ahí la cuestión'